Nélida Pérez Pérez y Juan Luis Castejón

Universidad de Alicante

Actualmente podemos apreciar una nueva dirección en los estudios sobre inteligencia. Nos estamos refiriendo a la importancia que empieza a cobrar el mundo de las emociones, quizás olvidadas en la investigación científica por el estudio de la razón dentro de la Psicología Cognitiva.

En este trabajo, partimos de la consideración aportada por John Mayer y Peter Salovey (1997) sobre la inteligencia emocional, definida como: "la habilidad para percibir, valorar y expresar emociones con exactitud, la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; la habilidad para comprender emociones y el conocimiento emocional y la habilidad para regular las emociones proviniendo un crecimiento emocional e intelectual".

 

El objetivo de nuestro estudio fue el de profundizar en las relaciones existentes entre la inteligencia psicométrica tradicional –definida como cociente intelectual-, la inteligencia emocional y el rendimiento académico en una muestra de 250 estudiantes universitarios.

Para evaluar la Inteligencia Emocional, se utilizaron dos pruebas: el TMMS-24 (traducida al castellano por Fernández-Berrocal et al., 2004 ) y el SSRI - Self Report Iventory (de Schutte et al, 1998, y traducida al castellano por E. Chico, 1999); complementariamente, para la evaluación de la inteligencia psicométrica tradicional se usó la adaptación de TEA de la Escala 3 de Cattell y Cattell; y para la definición operativa del rendimiento académico se emplearon tres indicadores globales: el número de asignaturas en las que estaba matriculado el estudiante, el número de aprobados en el primer cuatrimestre (febrero) y la nota media obtenida en esa primera evaluación. Estos datos se obtuvieron mediante auto-informe de los participantes, contrastándose después con la información existente en las secretarías de los centros.

En cuanto a los resultados obtenidos en nuestra investigación, podemos destacar que no aparecieron relaciones entre el cociente intelectual -CI- y la inteligencia emocional, indicando así la independencia de ambos tipos de inteligencia.

Además, los resultados pusieron de manifiesto que los aspectos emocionales contribuyeron, en parte, a la explicación del rendimiento académico de los estudiantes, incluso cuando se controló el efecto del CI.

Pero contrariamente a lo esperado, la inteligencia psicométrica tradicional -C.I.- no estuvo relacionada con el rendimiento académico. Este resultado podría venir explicado por el hecho de que más allá de un cierto nivel intelectual, sean otros factores de tipo personal los que mantengan o influyan en el logro académico.

Teniendo esto en cuenta, podemos apreciar la importancia que tiene la consideración de estas competencias emocionales en el contexto educativo de la enseñanza superior universitaria. Las competencias socio-emocionales parecen, pues, tener un poder explicativo más allá de otras variables como la inteligencia general.

 

Estas competencias tienen también su efecto sobre otros aspectos importantes de la carrera profesional, como la inserción laboral o la empleabilidad. Aunque estas competencias no están incorporadas en la mayor parte de los programas universitarios, existe un progresivo interés en la identificación y el desarrollo de competencias socio-emocionales en los currículos de la enseñanza superior.

Dentro de esta línea, seguimos trabajando en el análisis del papel que tienen las diferentes inteligencias, la psicométrica, la social, la emocional y la práctica, en el rendimiento académico y en el desempeño profesional posterior de los estudiantes universitarios, teniendo en cuenta las distintas titulaciones.

A partir de aquí, se pretende incorporar al currículo el desarrollo de las competencias socio-emocionales, de tipo genérico, en los futuros programas de formación elaborados en el marco del espacio europeo de educación superior.

Bibliografía recomendada

La versión completa de este artículo puede encontrarse en la Revista Electrónica de Motivación y Emoción (REME): Pérez, N. y Castejón, J.L. (2006). Relaciones entre la inteligencia emocional y el cociente intelectual con el rendimiento académico en estudiantes universitarios. Revista Electrónica de Motivación y Emoción, IX, 22.

Sobre los autores:

Juan Luis Castejón Costa es Catedrático de Psicología de la Educación del Departamento de Sociología II, Psicología, Comunicación y Didáctica de la Universidad de Alicante. Sus líneas de investigación se centran en el estudio del papel de la inteligencia y la motivación en el rendimiento.

Nélida Pérez Pérez es Profesora Asociada de la Universidad de Alicante. Su trabajo se ha basado principalmente en el estudio de la inteligencia emocional y su relación con diferentes variables en el campo educativo.

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