Desde diversos foros se subraya la importancia de la inclusión de la adicción a Internet como una nueva categoría diagnóstica dadas las graves repercusiones que esta conducta puede tener en la vida de la persona. Así, uno de los subtitulares en The Daily Telegraph estos días pasados ha sido "el uso obsesivo de Internet es un problema de salud pública tan grave que debe ser reconocido oficialmente como un trastorno clínico".

En lo que respecta a la literatura científica, algunos estudios señalan que el uso excesivo de Internet puede conllevar riesgos significativos para la salud al igual que la adicción a sustancias, o las adicciones a otro tipo de conductas, como el juego patológico, donde se pueden ver afectados notablemente el funcionamiento diario de la persona, sus relaciones sociales, su trabajo e incluso su salud física. La adicción a Internet se trata, además, de un problema cuyo tratamiento es más complicado, ya que es de reciente aparición, y presenta un riesgo de recaída muy elevado. Además, algunos estudios apuntan que cerca del 86% de las personas que han desarrollado una adicción al uso de Internet, presentan también otros trastornos mentales, lo que complicaría enormemente el tratamiento de este cuadro diagnóstico.

 

Por este motivo, desde hace unos años, la evidencia sobre las consecuencias negativas relacionadas con el uso de Internet ha llevado a varios autores a proponer la existencia de un trastorno de adicción a Internet, de tal manera que actualmente se encuentra en fase de observación o análisis para ser incluido en la próxima revisión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-V). Actualmente, ni el DSM (American Psychiatric Association, 2000) ni la Clasificación Internacional de las Enfermedades (World Health Organization, 1992) reconocen las adicciones conductuales, como pudiera ser la adicción a Internet, como trastornos mentales, excepto en el caso del juego patológico.

Una de las propuestas más recientes para la inclusión del uso desadaptativo de Internet como trastorno mental ha sido publicada en la editorial del último número de la revista Journal of Psychiatry. Según, Jerald J. Block, autor de la editorial, el uso desadaptativo de la red debería incluirse conceptualmente en el espectro de los trastornos obsesivo-compulsivos y debería contemplarse tanto el uso en línea del ordenador como el uso local. En su propuesta, Block, diferenciaría 3 subtipos de adicción a Internet:

  • Juego excesivo.
  • Preocupaciones sexuales (cibersexo).
  • Envío excesivo de mensajes (por correo electrónico, chats, SMS...).

Estas 3 categorías compartirían las siguientes características:

1. Uso excesivo: asociado con la pérdida de la noción del tiempo o con el abandono de necesidades básicas, como comer o dormir.

2. Abstinencia: incluiría, al igual que en otras adicciones, sentimientos de rabia, ira, tensión o depresión ante la imposibilidad de acceder al ordenador o conectarse a la red.

3. Tolerancia: hace referencia a que los usuarios se van haciendo cada vez más tolerantes o resistentes a las gratificaciones que obtienen por el uso de Internet y, a medida que avanza el tiempo, necesitarían ordenadores mejor equipados, un software más avanzado o más horas de uso del computador para sentirse satisfechos.

4. Repercusiones negativas en la vida de la persona, tales como, discusiones frecuentes, mentiras, baja realización personal, aislamiento social y fatiga.

Según Block, las mejores investigaciones sobre adicción a Internet han sido realizadas en Corea del Sur después de que se produjeran una serie de 10 fallecimientos por problemas cardiorrespiratorios en distintos cibercafés. En este país, la adicción a Internet se considera uno de los problemas de salud pública más serios, ya que se estima que aproximadamente 210.000 niños surcoreanos de entre 6 y 9 años (2,1%) están afectados por este trastorno y requieren tratamiento. De hecho, el gobierno surcoreano ha intentado hacer frente al problema introduciendo medidas preventivas en las escuelas y formando a más de 1.000 especialistas repartidos en 190 centros de salud y hospitales para poder tratar la adicción a Internet.

China es otro país que está especialmente preocupado por este problema. Los últimos estudios informan que el 13,7% de los adolescentes usuarios de Internet cumplen los criterios para el uso desadaptativo de la red. Debido a estos datos, desde 2007 se ha empezado a restringir el uso de juegos a través de Internet mediante la aprobación de leyes que limitan su uso a menos de 3 horas al día.

En nuestro país, la sociedad científica SOCIDROALCOHOL también está interesada en este fenómeno. El último número de su revista, Adicciones, incluye un artículo sobre el abuso a Internet y al móvil, en el que se realiza una revisión de los principales estudios sobre estos temas publicados desde 1991. Sánchez-Carbonell y colaboradores, autores del estudio, señalan que el uso desadaptativo de Internet puede compartir elementos clave con otras adicciones, como la pérdida de control, el craving, la modificación del estado de ánimo, la polarización atencional, la pérdida de control y las consecuencias negativas, así como "podría jugar un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de otras adicciones como el juego patológico y la adicción al sexo". Además, advierten que las aplicaciones sincrónicas (chat y juegos en línea) pueden ser más adictivas que las aplicaciones asincrónicas (como correo electrónico o descarga de películas).

Acerca de la prevalencia de este problema en España, una reciente investigación dirigida por Joaquín Nieto y Mª Ángeles Abad de la universidad de Murcia, ha puesto de manifiesto que el 10% de los jóvenes murcianos entre 12 y 18 años presenta adicción a las nuevas tecnologías. En los resultados preliminares de su estudio, se evidencia que el uso de la red es la práctica más extendida entre los jóvenes encuestados, con una prevalencia del 96%.

En conclusión, la repercusión del uso desadaptativo de Internet es un tema de especial preocupación en nuestros días, ya que se trata de un problema de aparición relativamente reciente y cuya demanda de ayuda va en aumento. No obstante, a pesar de la creciente alarma social sobre el fenómeno, el reconocimiento de la adicción a Internet como un trastorno clínico requiere la definición de criterios precisos y consistentes que ayuden a la caracterización de este problema para su inclusión en los futuros manuales diagnósticos, a través de propuestas como la de Block, y de estudios sistemáticos sobre las repercusiones reales del uso excesivo de Internet sobre la salud.

Fuentes:

The Daily Telegraph, 19 Junio, 2008.

Block, JJ (2008). Issues for DSM-V: internet addiction. American Journal of Psychiatry, 165; 306-307.

Sánchez-Carbonell, X., Beranuy, M., Castellana, M., Chamarro, A. y Oberst, U. (2008). La adicción a internet y al móvil, ¿moda o trastorno? Adicciones, 20, 2, 149-160.

Artículos Relacionados
ADICCIÓN AL CIBERSEXO- ENTREVISTA A RAFAEL BALLESTER
NUEVAS ADICCIONES: ¿ADICCIONES NUEVAS?
RELACIONES SOCIALES EN INTERNET
ABUSO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LOS MENORES, ¿UNA NUEVA PROBLEMÁTICA?
EL "ENGANCHE" A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
EL ABUSO DE NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA ADOLESCENCIA PUEDE GENERAR LUDOPATÍA EN LA VIDA ADULTA