Tal y como recoge una nota de prensa del periódico digital La Nueva España, emitida el 24 de enero de 2012, un grupo de médicos de familia de Asturias, -pertenecientes a la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen)- ha propuesto a los responsables del sistema sanitario de dicha comunidad una reforma en la atención a la salud mental, a través de la integración de los servicios de psicología en el nivel de Atención Primaria y de la mejora de la coordinación de los profesionales y dispositivos vinculados a la atención de la salud mental.

El grupo, liderado por el médico especialista en medicina familiar y comunitaria José Ángel Arbesú Prieto, respalda esta decisión ante el elevado número de consultas relacionadas con problemas de depresión y de ansiedad, que ocupan una parte muy significativa de las demandas de los servicios de Atención Primaria (situación agravada por la actual crisis económica) y que suponen un importante desgaste profesional para estos facultativos. Según ha manifestado José Ángel Arbesú Prieto en ese mismo medio digital, esta situación ha puesto de manifiesto "el cada vez más necesario apoyo del psicólogo", así como la necesidad de resolver los principales problemas a los que se enfrentan los médicos de familia para poder ofrecer una atención de calidad a estos usuarios, tales como "la deficiencia en la coordinación".

José Ángel Arbesú, que también es miembro de Comité de Redacción y Seguimiento de la Estrategia Nacional de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, así como coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de Semergen, reconoce que el presupuesto que se destina a la atención a la salud mental en nuestro país, y en el Principado de Asturias, es desproporcionadamente bajo en relación con la incidencia de estos problemas en la población. Considerado globalmente, "el presupuesto de la sanidad en España está dos puntos por debajo de gran parte de los países de la Unión Europea, por ello cuando hablan de recortes no sé de dónde van a recortar. Es un tema muy delicado y muy serio", ha añadido. No obstante, Arbesú se muestra esperanzado en que las peticiones que realiza su colectivo sean escuchadas, ya que afirma que le consta que "la nueva responsable de salud mental de Asturias, Pilar Sáenz, ya está trabajando en este sentido".

De salir adelante esta propuesta, el Principado de Asturias se sumaría a la Región de Murcia en la incorporación de servicios psicológicos en Atención Primaria. Tal y como anunciamos hace unas semanas, el servicio murciano de salud ha iniciado un programa piloto en esta dirección, ofreciendo consultas de psicología en diversos centros de salud de la región, con la finalidad de ir extendiéndolos progresivamente a toda la Comunidad. Estas nuevas consultas de psicología están dirigidas a adultos mayores de 14 años que presentan problemas de salud mental comunes, como depresiones leves, trastornos adaptativos o de ansiedad y, a través de este proyecto, se pretende facilitar el acceso a estos servicios a toda la población, poder realizar intervenciones de manera temprana y evitar la sobreprescripción farmacológica a estos pacientes.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos ha manifestado en numerosas ocasiones los beneficios que se derivan de la integración de los cuidados de salud mental en los servicios de Atención Primaria, tal y como defienden prestigiosos organismos internacionales, como la OMS y la World Federation for Mental Health (WFMH) (más información aquí).

Esta estrategia ya se ha puesto a prueba con éxito en Reino Unido, gracias al programa Improving Access to Psychological Therapies, donde a través de los denominados Primary Care Trusts, se presta atención psicológica -por parte de psicólogos que han sido formados específicamente en terapias avaladas por la evidencia científica- a todas las personas que acudan a los servicios de Atención Primaria aquejados de problemas de ansiedad o depresión. Los informes y estudios publicados muestran el éxito de esta estrategia de actuación frente al abordaje farmacológico tradicional, así como la gran satisfacción manifestada por parte de los usuarios de los servicios de salud de este país. De acuerdo con uno de los últimos estudios al respecto, publicado en la revista British Journal of Clinical Psychology, tras un año de implantación del programa en la región de Doncaster, de un total de 3.994 pacientes que acudieron a los servicios de Atención Primaria, 2.017 participaron en los programas de intervención psicológica. Entre los beneficios de las intervenciones psicológicas, los autores destacan la eficacia en la reducción de los síntomas asociados a los problemas de ansiedad y depresión (con unos tamaños del efecto de 1,39 para los problemas de ansiedad y 1,41 para los de depresión), las altas tasas de recuperación (76% para la depresión y 74% para la ansiedad), la disminución del riesgo de recaída y el mantenimiento de los resultados positivos a largo plazo. Asimismo, las tasas de abandono fueron muy bajas, -tan sólo 319 personas abandonaron el tratamiento-. Tal y como señalan los autores del informe, la intervención psicológica en los servicios de Atención Primaria evita la cronificación del trastorno y disminuye, consiguientemente, el número de visitas al médico (Richards y Syckling, 2009).

Fuente:

La Nueva España